Tedeté
Pues yo pensaba que iba a poder ver algo con un poco más de fundamento, como diría Arguiñano. El caso es que después de tanto tiempo dando la bara con el TDT de marras el otro día me puse a sintonizarla, descubrí después de mirar el manual, que aún no había mirado por no caer en malos hábitos, que para eso únicamente tengo que pulsar un botón. [D/A] algo así como Analógico/Digital con el cual cambias de un modo a otro. Y pensar que había demorado tanto mi «salto» a la televisión digital por no pulsar un botón, en fin.
Al principio como si fuera un niño con zapatos nuevos me puse a investigar por los canales, ya no quería saber nada del «modo analógico», acababa de entrar en la era digital. De esto hace pocos días y ya llevo días refugiado nuevamente en el mundo analógico. Reposiciones de series que había olvidado y no me apetece recordar, canales de venta de productos diversos, vergonzosos concursos telefónicos…
La ilusión, tal y como vino, se fue.
La receta
Ingredientes:
Para el bizcocho (molde de 22 cm):
– 4 huevos medianos
– 120 g de azúcar
– 80 g de harina
– 20 g de Maizena
– 10 g de cacao puro en polvo
– 1 pizca de sal
Preparación:
Separamos yema y claras y añadimos a las yemas el azúcar.
Montamos la mezcla con la batidora de varillas.
A continuación, añadimos a la mezcla, poco a poco y con movimientos envolventes de abajo a arriba y, con ayuda de una espátula, las harina tamizadas con el cacao y la pizca de sal.
Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la mezcla anterior también con mucho cuidado, repitiendo el proceso: movimientos suaves de abajo hacia arriba.
Precalentamos el horno a 200º con posición arriba-abajo.
Forramos un molde redondo desmontable con papel vegetal y volcamos sobre él la mezcla resultante. Nos ayudamos de una espátula para dejar la superficie totalmente lisa e igualada.
Una vez el horno está es su punto bajamos la temperatura hasta los 170º y horneamos en la posición central durante uno 8′ ó 10′ dependiendo del tipo de horno.
Cuando lo saquemos, lo volcamos sobre una rejilla hasta que se enfríe.
Reservamos.
Para la mousse de naranja:
– 200 ml de zumo de naranja (zumo de 2 naranjas)
– 115 g de azúcar blanquilla
– 3 huevos
– 1 pizca de sal
– 1 sobre de gelatina en polvo ó 6 láminas
– 200 g de creme fraiche
– 60 ml de nata para montar 35 %m.g.
– 28 g de azúcar glas
– Ralladura de 1 naranja
– 1 chorrito de Countreau o licor al gusto
Preparación:
Calentamos el zumo de naranja con el chorrito de licor en un cazo. Cuando esté tibio añadimos la gelatina sin parar de remover hasta su completa disolución, evitando que queden grumos. Dejamos enfriar un poco.
Mientras se enfría lo anterior, separamos las claras de las yemas. Montamos las yemas con el azúcar blanquilla hasta que doblen su volumen. Echamos la ralladura de naranja y batimos.
Por otro lado, separadas, montamos las claras, echando una pizca de sal cuando están a medio montar, para ayudar a que suban mejor.
En otro cuenco mezclamos la creme fraiche con la nata y el azúcar glas y semimontamos la mezcla.
Añadimos ahora la mezcla del zumo y gelatina a las yemas que teníamos montadas batiendo bien.
Y poco a poco y con cuidado iremos echando las claras y la nata. Este paso lo haremos en varias veces para evitar que se nos baje la mezcla.
Para la confitura de naranja:
– 250 gr de naranja limpia y troceada
– 190 gr de azúcar
– 1 chorrito de Countreau
– 1 cucharada de mermelada de albaricoque
– 1/2 sobre de gelatina en polvo ó 3 láminas
Preparación:
Pelamos y troceamos las naranjas. Tened cuidado de eliminar la parte blanca para que no amargue.
En un cazo al fuego ponemos las naranjas con el azúcar y la cucharada de mermelada.
Removemos con frecuencia y dejamos durante 45′ aplastando de vez en cuando con un tenedor.
Transcurrido el tiempo añadimos el licor, removiendo con una cuchara. Colamos la mezcla, ponemos de nuevo al fuego y añadimos la gelatina mezcléndola bien y teniendo cuidado de eliminar todos los grumos.
Dejamos templar un rato para que tome cuerpo y se entibie.
Montaje de la tarta:
He utlizado un molde desmontable de 24 cm sin el fondo, forrado en su interior con acetato.
Colocamos el bizcocho, desechando los bordes para que el corte sea más bonito e uniforme, y lo empapamos con almíbar hecho con dos partes de azúcar por una de agua y un chorrito de cualquier licor al gusto.
Encima vertemos la mousse de naranja y dejamos reposar toda la noche.
Al día siguiente es cuando haremos la confitura de naranja. Una vez que haya tomado cuerpo la echamos sobre la mousse y llevamos a la nevera mínimo 2 ó 3 horas.
Estas tartas que llevan mousse gana mucho congeladas previamente. Si tenéis la suerte de tener un congelador espacioso, meter la tarta toda la noche antes de ponerle la confitura y sacarla a la nevera un par de horas antes de su consumo. Está mucho mejor de este modo.
Adornamos y a comer!