- CATEGORÍA: Postre
- TIEMPO DE PREPARACIÓN: 60 minutos
- NUMERO DE RACIONES: 12 raciones
- DIFICULTAD: Media
Si preferís un dulce más típico podéis hacer las torrijas clásicas de siempre, o bien un poco diferentes, como las torrijas de chocolate; incluso haciendo vuestro propio pan de torrijas.
La receta
Esta rosca se hace durante el fin de semana coincidente con Semana Santa acompañando así a la fiesta del pueblo.
Es costumbre que los padrinos regalen la Rosca de Pascua a sus ahijados al menos mientras son pequeños. Luego lo lógico, aunque pocos casos he visto, es que los ahijados le devuelvan la «rosca» a sus padrinos.
He comido tantas roscas en mi vida que no podría contarlas. Recuerdo que en el campo de la fiesta había un puesto con montones de roscas colocadas como en una especie de palos altos, parecía que había cientos de roscas-esto posiblemente era por mi corta estatura de entonces-. Curioso también es que me encantaba comerme la glasa que lleva por encima y ahora me resulta bastante empalagosa.
La rosca original va espolvoreada de bolitas coloreadas de anís, pero aquí no he podido conseguir, así que unos fideos de colores hacen el apaño. Esta rosca no es una rosca esponjosa totalmente, no como el Roscón de Reyes, si no más bien parecida a un pan blando, se podría decir. Para mí buenísima!
Para quién no pueda conseguir manteca de vaca recomiendo que lo suplais con la mantequilla casera, que es en realidad la manteca de vaca cruda. En la repostería gallega se utiliza muchísimo la manteca de vaca, pero hay que diferenciar entre la manteca de vaca cruda y la manteca cocida– en algún momento haré una entrada especial sobre ello-. La manteca de vaca cruda es como la mantequilla casera pero que antaño se hacía con otro método y con la nata que quedaba en la superficie de la leche recién ordeñada. Hoy en día lo más parecido es utilizar una buena nata comercial y hacerla en casa como recurso válido para este tipo de recetas.
Rosca de Pascua
Ingredientes (Para dos roscas medianas):
Para el fermento:
– 100 g de harina de fuerza
– 100 ml de leche entera tibia
– 10 g de levadura fresca ó 1 sobre de levadura instantánea de panadero
Para la masa final:
– 450 g de harina de fuerza aprox.
– 1 Pizca de sal
– 4 Huevos medianos + 1 para barnizar
– Anís o esencia al gusto- 12 ml-
– 200 g de azúcar
– Fermento previo
– 100 g de manteca de vaca
Para la glasa real:
– 2 Claras de huevo-60 gr-
– 325 g de azúcar glas tamizado
– 1 Cucharada de zumo de limón
Del fermento:
En un cuenco ponemos la harina. En el centro la levadura y sobre ella vertemos la leche poco a poco a la vez que mezclamos. Tapamos con film transparente y dejamos reposar aproximadamente una hora.
De la masa final:
En un cuenco ponemos 3/4 partes de la harina total. Echamos la pizca de sal, mezclamos.
Añadimos los huevos batidos uno a uno, integrando bien cada uno antes de añadir el siguiente. Ponemos el anís y mezclamos.
Ahora el azúcar y seguimos amasando.
Echamos el fermento previo que tenemos hecho y amasamos bien hasta obtener una masa elástica y lisa.
Por último añadiremos la manteca de vaca en trozos pequeños, amasando muy bien para que se integre totalmente.
La masa será lisa y pegajosa, pero con una consistencia muy similar a la del pan. Si necesitamos el resto de la harina que nos queda, la usaremos, pero no más. En todo caso podemos ayudarnos de un poco de aceite de oliva o manteca en la manos para manipular la masa.
Hacemos una bola con la masa, la colocamos en el cuenco, tapamos con film transparente y dejamos reposar toda la noche ne la nevera.
Al día siguiente sacamos la masa de la nevera y la dejamos a temperatura ambiente una hora.
Desgasificamos y damos forma de rosca. Para ello hacemos una bola e introduciemos los dedos en el centro abriendo un egujero que agradaremos hasta formar la rosca.
Colocamos sobre la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado. Tapamos y dejamos reposar el tiempo necesario hasta que crezca.
Precalentamos el horno a 200º sin aire.
Pincelamos con huevo batido las roscas. Horneamos a 180º en el nivel 3 hasta que estén doradas- más o menos 25′ en mi horno-. Vigilad siempre!
Sacamos, colocamos sobre una rejilla y dejamos enfriar.
De la glasa real:
En un cuenco ponemos las dos claras y con la batidora de varillas o robot empezamos a batir con velocidad lenta. Cuando ya estén espumosas echamos poco a poco el azúcar glas a la vez que seguimos batiendo hasta terminarlo. A mitad del proceso añadimos el zumo de limón.
Quedarán unas claras montadas y duras, formando picos.
Presentación:
Cubrimos la rosca con la glasa y adornamos con las perlitas o fideos. Podemos secar en el horno unos minutos con el calor residual que queda, o bien dejar que se seque la glasa al aire hasta el momento de consumir la Rosca de Pascua.