- CATEGORÍA: Pan
- TIEMPO DE PREPARACIÓN: 120 minutos
- NUMERO DE RACIONES: 12 raciones
- DIFICULTAD: Alta
La pieza
A veces creo que soy como una pieza de un puzzle porque no encajo donde debería. Es como cuando intentas cuadrar una porque te parece que va ahí pero resulta que por más que empujas no hay manera…no entra.
Aunque lo intento-y bien sabe «Dios» que sí porque soy más cabezota que una mula- hay personas con las que no encajo, o quizá, es imposible encajar.
Doy muchas vueltas intentando entender ciertas formas de actuar o pensar, pero como me dice J. es «mejor que ni lo pienses, no tiene explicación lógica».
Es algo que me puede y por más que lo pretendo nunca encuentro nada racional que me diga que tienen razón. Quizás debería haber sido psiquiatra-ja- ya que dicen que para comprender a «estas personas» hay que estar un poco loco, y sí, tal vez lo sea yo y no los demás…como parece.
La receta
Este fue el primer pan que hice con la masa natural que os mostré. Las prisas y la impaciencia hicieron que no lo dejara fermentar lo que requería y la miga se ve algo compacta. A mí me gusta mucho así, muy de pueblo, pero a los demás les gusta más aireado, así que los siguientes tuvieron más horas de reposo.
Este pan al no llevar levadura comercial aparte de la masa madre natural, tenemos que dejarlo fermentar muchas horas, ya que a la masa madre por sí sola le cuesta mucho más. Ideal sería hacerlo por la noche y dejarlo fermentar hasta la mañana siguiente- unas 8h- para hornear temprano. Si lo hacemos así, dejaremos la masa fuera de la nevera-no será excesiva la fermentación- y en sitio abrigado.
Pan con masa madre natural
Ingredientes:
– 500 g de harina de fuerza aprox.
– 7 g de sal
– 300 ml de agua templada
– 220 g de masa madre natural
Preparación:
Disolvemos la sal en el agua. Amasamos los ingredientes y añadimos la masa madre a mitad del amasado. Dejamos reposar 1h la masa tapada con un paño húmedo.
Ponemos la masa en la mesa enharinada y la doblamos como si fuera un libro. La dejamos reposar así durante 90′ en la parte más caliente de la cocina.
Pasado este tiempo la desgasificamos y boleamos un poco. Dividimos la masa en las piezas deseadas y dejamos que se relaje un mínimo de 15′.
Damos forma a las piezas y las dejamos sobre la bandeja forrada de papel de horno enharinado. Tapamos de nuevo con el paño húmedo y esperamos hasta que doble su volumen-unas 3h según la temperatura ambiente-.
Precalentamos el horno a 230º y metemos un recipiente con agua en la parte inferior.
Antes de meter el pan en el horno le hacemos los cortes con cuidado. Otra opción es darle la vuelta al pan y dejar la parte fea hacia arriba-así el pan se abre y queda muy rústico-.
Bajamos la temperatura a 190º y horneamos aproximadamente 70′-esto en mi caso porque sólo hice una pieza grande-.
El pan estará hecho cuando esté dorado y si lo golpeamos suene a hueco. Se saca del horno y se coloca sobre una rejilla para que se airee y enfríe-importante que no haya corrientes de aire-.