- CATEGORÍA: Postre
- TIEMPO DE PREPARACIÓN: 60 minutos
- NUMERO DE RACIONES: 8 Raciones
- DIFICULTAD: Baja
La receta
Esta es una de esas recetas que aunque lleva semanas hecha, no pensaba ver la luz. Me sucede en ocasiones que una receta me parece «tonta» y que no le va a interesar a nadie y ahí se queda, sólo para casa. Fue lo mismo que cuando hice los Magnum caseros, me dije: A quién le va a interesar esta bobada? Y si no fuese por J que me anima y me dice : Por qué no? Muchas veces las cosas seguirían escondidas.
Así que esta ocasión me sucede otra vez, pero como dice el refrán siempre hay un roto para un descosido y lo que a mí no me termina de convencer, a lo mejor a otras personas les da ideas o les gusta, así que aquí están estas empanadillas de queso y membrillo-que hago desde hace mucho pero que no son ninguna novedad- que en una tarde ociosa de lluvia terminaron siendo unos girasoles de queso y membrillo.
Eso sí, a lo mejor sirven para hacer la gracia a los más pequeños y que coman un poco de fruta y lácteos. Y por supuesto para que ayuden en la cocina en su elaboración.
Girasoles de queso y membrillo
Ingredientes:
– 200 g de harina de repostería + para espolvorear
– 100 g de azúcar
– 100 g de mantequilla en punto pomada
– 2 yemas de huevo
– Una pizca de sal
– Un chorrito de zumo de naranja
– Queso-en este caso rulo de cabra-
– Membrillo
– 1 Huevo para barnizar
– Semillas de amapola para adornar
Preparación:
Preparamos la masa. Tamizamos la harina y el azúcar. Vertemos en un cuenco amplio haciendo un hueco en el centro. Echamos la mantequilla, las yemas, el zumo de naranja y la pizca de sal. Lo mezclamos bien y trabajamos la masa. Envolvemos en film transparente y refrigeramos como mínimo una hora.
Cuando la masa esté lista la sacamos de la nevera y dejamos uno 10′ en reposo para que no esté tan fría y podamos manejarla mejor.
Precalentamos el horno a 180º con calor arriba-abajo sin aire.
Con ayuda de un cortapastas o vaso, cortamos círculos para hacer las empanadillas.
En el centro de cada círculo ponemos un pequeño trozo de membrillo y uno de queso. Tapamos con otro círculo de masa y cerramos los bordes con ayuda de un tenedor presionando un poco.
Si queremos hacer piruletas como en este caso, damos la vuelta a la empanadilla una vez hecha, y en el dorso colocamos el palo de piruleta o brocheta centrado; sujetamos con un poco de masa.
Pinchamos con un tenedor la superficie de la empanadilla y pincelamos con huevo primero solo el centro, para echar las semillas de amapola y que no se peguen por toda la superficie, y una vez hecho esto, por el resto- podemos hacernos una plantilla de papel para dejar descubierto sólo el centro de la piruleta, y así evitar que las semillas de amapola se peguen por todos lados-.
Horneamos durante unos 25-30′ a 180º nivel 3, o hasta que estén doradas.
Servimos calientes o frías.