- CATEGORÍA: Postre
- TIEMPO DE PREPARACIÓN: 60 minutos
- NUMERO DE RACIONES: 8 Raciones
- DIFICULTAD: Baja
La odisea
Lo repetí una y mil y veces yo sólo quería apuntarme a la dichosa oferta, que en principio me pareció interesante. Hacía tiempo que no consultaba ese «tablón virtual» de ofertas de empleo pero casualmente pocos días antes se había publicado una a la que mi perfil se ajustaba bastante.
El servicio en cuestión es un servicio público, nada que ver con conocidas páginas de búsqueda de empleo. Un servicio público que, imagino, tiene que justificar unos cuantos puestos de gente que trabajan aparentemente en él . No hablo del INEM, aunque allí también hay gente aparentemente trabajando. Los problemas no tardaron en aparecer ya que el sitio web, como suele ser en estos casos, requería un nombre de usuario y contraseña para completar mi perfil; pues bien, no me podía registrar desde mi casa, tenía que dirigirme a la oficina más cercana, dando la casualidad de que en mi pueblo no hay oficina.
El problema no era tanto ya que me acercaría y solicitaría mi usuario y contraseña, o eso pensaba yo. Lo primero que me dijeron/ofrecieron es una entrevista con una orientadora.¡Pero lo más cojonudo es que me la daban para dentro un mes!- ¿Eh? No, mira, yo sólo quiero apuntarme a esta oferta no necesito lo más mínimo una orientadora y mucho menos dentro un mes porque supongo que para entonces la empresa en cuestión ya habrá encontrado a una persona que cubra la vacante. Joder, no necesito que me cuenten milongas, ya me las contaron una vez y paso de más cuentistas. Pienso que nadie mejor que uno mismo sabe lo que busca y la experiencia me dice que si el trabajo no lo buscas tú no te lo va a buscar nadie, mucho menos una orientadora-.
Lo más curioso es que una de las misiones de este sitio es facilitar la inserción laboral, eso queda muy bonito, desde luego. Yo sin embargo sólo me estaba encontrando obstáculos.
Finalmente conseguí que me mandaran a otra oficina donde supuestamente acelerarían el proceso y podría apuntarme a la oferta de una forma más directa. Me dieron el número de teléfono ya que ellos ni siquiera sabían el horario de atención de estas otras oficinas, lo cual me pareció cuanto menos curioso. Al salir me di cuenta de que el número me lo había dado mal, no era dificil darse cuenta ya que tenía un número de más. Bueno, sin comentarios. No volví a entrar, llegué al sitio siguiendo las indicaciones que me habían dado y confiando en que estuviera abierto. Finalmente llegué, a pesar de que lo habían trasladado a otro lugar un poco más arriba.
En este sitio había unas cuantas señoritas que aporreaban fuertemente el teclado, es curioso que en estos sitios esto se suele repetir. Cuando ven aparecer a alguien, los teclados no paran de sonar, como si uno no pudiera disimular únicamente mirando la pantalla.
Bueno, el caso es que tuve que volver a este mismo sitio al día siguiente con algunos papeles que tenía por casa (titulos, vida laboral…) me sentí de lo más idiota, todo para apuntarme a una oferta de empleo. Finalmente lo conseguí, conseguí apuntarme; aunque casi prefiero que ni me llamen porque alguien que confía en un sitio como este para encontrar candidatos me dice bastante de como es.
Este sitio supuestamente hace un filtrado de la gente que se ha apuntado a la oferta, un filtrado bastante dudoso según mi opinión. Un filtrado basado en un currículum que me han completado en base a unos papeles que he llevado. Yo ni siquiera he tenido la oportunidad de presentarme ante la empresa con una carta de presentación ni de dar forma al currículum. Cuando digo dar forma no digo que mis intenciones sean las de poner en el currículum que soy el presidente del gobierno como me dijo uno de los técnicos por teléfono.
El tema de los técnicos también tiene guasa, porque disfrazan bajo este nombre a la gente que hace el filtrado. Es el mismo técnico el que valora a los candidatos para un puesto de peluquera, que para un ingeniero, que para un obrero de la construcción. Con esto no pretendo comparar estos puestos de trabajo. El técnico probablemente no tenga ni la más mínima idea de ninguno de esos perfiles y sin embargo tiene el poder de filtrar.- ¿No os da miedo?-
No señores, desde luego que no pienso apuntarme a una oferta de astronauta diciendo que yo fui el primero en pisar la luna, eso no tiene ningún sentido. Pero tampoco tiene sentido que ustedes me valoren y me descarten si no tienen ni puta idea del perfil que pide la empresa ni del trabajo que hay que desarrollar.¿Con qué criterio? Demasiados fallos en este sistema que puede descartar a gente muy válida. Si una entrevista puede no ser suficiente para valorar correctamente a una persona, mucho menos lo es basarse en un currículum que ni tu mismo has redactado.
Las recetas de Mamá
Qué alegría me llevé cuando me enteré de que Ana y su hijo Francisco habían sacado adelante su ansiado proyecto. Parece que el maravilloso libro de « Las recetas de mamá» fuese mío! Y así lo siento en parte, ya que en parte es de todos, porque gracias a todos los que les visitamos cada día en su blog recetas de mama y al enorme esfuerzo de ellos, ha nacido este recetario tan estupendo.
Seguro que todos sabéis perfectamente de que blog hablo, pero si no es así, no tardéis más en echarle un vistazo. Cientos de estupendas recetas dulces, saladas, fáciles o más complejas; seguro que lo que estéis buscando estará en su completo índice.
Y si te apetece tener una recopilación de las mejores recetas no tienes más que comprarte el libro y tener la versión reducida siempre a mano en la cocina. Yo me quedo con las dos versiones porque pudiendo tener dos ¿Por qué tener sólo una? Así que desde ya el libro «Las recetas de mamá» pasa a formar parte de mi biblioteca culinaria con un espacio preferente!
Victoria’s Cake
He tenido la suerte de ser la ganadora de unas preciosas galletas «caperucita» de las que me enamoré a primera vista en un sorteo que se realizó en el blog de Victoria’s cake hace algunos días.¿Qué todavía no conocéis a Victoria’s Cake? Esto no puede ser, entrad ahora mismo en su web y admirad las maravillas que hacen!
Su lema es «pedacitos de felicidad» y creo que ha sido muy acertada la elección del mismo porque la alegría que me llevé al ver las galletas fue enorme. Y qué decir de lo ricas que están. Muy a mi pesar, ya que me daba una enorme pena romperlas, las he tenido que probar para poder afirmar lo que ya me esperaba: Son deliciosas!
Si tenéis cualquier evento en el que necesitéis un original regalo ya sabéis donde acudir. Puedes encontrar galletas, pasteles, cupcakes y no sólo eso; además también disponen de un taller donde imparten interesantes cursos. Desde luego si estuviera en Barcelona, no lo dudaría.
La receta
Esta vez os muestro una receta muy sencilla pero que para mí no le resta valor. Este flan se hacía en mi casa desde hace mucho. Es de esas recetas que están escritas en una hoja vieja y sin cantidades en gramos. Es curioso como antes todo lo medían con tazas, cucharadas o con medidas del vasito del yogurt. Muchas de esas recetas las adapto para las comodidades desde las que disponemos hoy porque no quiero que se pierdan.
Este flan me trae buenos recuerdos ya que, junto a otro que también publicaré, fue de las primeras recetas que hacía con 12 años más o menos, sin supervisión de un adulto, algo que me encantaba ya que con esa edad un día a la semana, normalmente los sábados, me dejaban hacer la comida a mi sola y ese era mi día, sin ser la pinche como hasta la fecha, si no la cocinera. Y bueno tampoco es que hiciera unos platos muy elaborados pero ya imitaba a mi madre con su arroz al horno y un postre tipo flan o pudin. Por aquel entonces ya tenía una carpeta bien repleta de recetas que copiaba o recortaba de las revistas. Todavía hoy la conservo y hecho un vistazo de vez en cuando como en esta ocasión para rescatar «viejas» recetas tan ricas como esta.
En varias ocasiones me han preguntado como evitar los típicos agujeros del flan– el caso es que a mí me gustan- pero en esta ocasión los hice sin «ojos» para que veáis que funciona realmente lo que comento. Son dos puntos los que hay que tener en cuenta para ello:
– No batir en exceso la mezcla para no crear aire.
– No poner mucha temperatura en el horno para evitar que el agua del baño María hierva. Cociéndolos a baja temperatura el agua estará tibia pero no llegará nunca a hervir.
Con estos dos trucos el flan saldrá totalmente liso, un flan sin agujeros.
Flan de tres leches
Ingredientes (para el caramelo):
– 200 g de azúcar
– 2 cucharadas de agua
– 1 poco de zumo de limón
Preparación:
Ponemos un cazo vacío al fuego y dejamos que se caliente-tiene que estar caliente antes de echar el azúcar-. En ese punto ponemos el azúcar y echamos por encima el agua. No removemos y lo dejamos quieto a fuego medio.
Al cabo de un rato veremos como empiezan a formarse burbujas cada vez mayores y poco a poco iremos notando como el azúcar cambia de color y empezaremos a oler a caramelo. Cuando esto suceda, giramos el cazo un poco para que se vaya moviendo el azúcar y se haga bien por todos lados- nunca debemos remover el azúcar con cuchara o similar, siempre girando el cazo-.
Cuando esté el caramelo casi echo, con ayuda de una cuchara si ha quedado algo de azúcar sin disolver en las paredes del cazo, lo bajaremos, pero nada más.
En el momento que esté completamente disuelto y con un tono dorado, echamos unas gotas de limón, removemos girando el cazo y apartamos del fuego.
Dejamos que se temple un minuto y caramelizamos los moldes, echando un poco en el fondo y girándolos para que se raparta bien por todo el interior- muchísimo cuidado con no tocar el caramelo, y mucho más todavía si hay niños cerca, ya que QUEMA-.
Ingredientes (para el flan):
– 8 yemas de huevo
– 2 huevos enteros medianos
– 370 g de leche condensada (1 bote pequeño)
– 410 g de leche evaporada (1 bote de leche Ideal de Nestlé)
– 250 ml de leche entera (mejor fresca)
– 40 g de azúcar avainillado
Preparación:
Precalentamos el horno a 160º con calor arriba-abajo, nivel 3 y sin turbo-aire-. Metemos una bandeja con agua para hacer el baño María.
Batimos las yemas con los huevos y el azúcar hasta que esponjen.- Es importante no batir a mucha velocidad para no crear mucho aire y espuma ya que eso creará en parte los «ojos» al flan.-
Poco a poco y sin dejar de batir, iremos añadiendo los 3 tipos de leche y mezclaremos hasta que estén bien integradas.
Vertemos la mezcla en los moldes previamente caramelizados, cubrimos con papel albal y los colocamos en la bandeja que tenemos en el horno para hacer el baño María. Dependiendo del tamaño de los moldes el flan tardará más o menos en cuajar- si son varios o uno grande, no será el mismo tiempo de cocción- Los vigilaremos de vez en cuando; para saber si están listos pincharemos con una aguja, si sale seca y limpia, estarán en su punto.
Los sacaremos del horno, dejaremos enfriar totalmente y reservaremos en la nevera hasta el día siguiente.
** Nota: Las claras se pueden congelar sin problema. Lo hago en frascos de vidrio indicando con una pegatina la fecha y la cantidad que hay en cada frasco. Estas que me sobraron de esta receta las usé en una preparación que publicaré proximamente. Se pueden aprovechar para bizcochos, mouses, merengues…